Bake. Por L.Krugger

Es tarde en la noche, no logro dormir como en otras tantas ocasiones. Desde ese entonces, ese momento en que le vi marcharse no he vuelto a ser quien era. Solo quería decirle lo que siento. Y ahora está lejos, después de conseguir volver a verle.

En mi mente solo se materializa su imagen, trato de acercarme y se desvanece. Quisiera ser fantasma, seria así mucho más fácil, y poder llegar a donde está. Son miles de kilómetros desplazándome entre las nubes, cruzando terrenos y sembrados que parecieran interminables, surcar atravesando entre amplias multitudes para así llegar a su nuevo hogar. Para así, nada más llegar, materializarme en la forma en que le permita amarme como yo le amo.

Pude sentir mi cuerpo de pronto volviéndose liviano, ahora era capaz de flotar. Mis deseos habían sido escuchados de alguna manera. Con una facilidad increíble me levante, atravesando el techo de mi hogar, elevándome sobre mi barrio. Miré al cielo y quise tener las fuerzas para alcanzarlo y tocarlo, pero debía seguir adelante, tenía que llegar a su nuevo hogar. Tal y como en mi sueño viaje jugando entre las nubes, siguiendo el riel del tren donde le vi desaparecer.

A pesar de estar en el cuerpo de un fantasma podía sentir el frio de la noche ciñéndose sobre mi cuerpo, algunos copos de nieve comenzaban a aparecer. Para cuando llegué a su residencia una delgada capa de nieve ya cubría los alrededores.

Me tranquilicé al oír su voz mientras su mejor amiga y compañera de cuarto la llamaba. Me elevé hacia la ventana y pude vislumbrarla. Parecía que no habían pasado los años que el calendario marcaba, seguía viéndose igual que cuando la vi partir. Su delgada y atlética figura, sus brillantes ojos color esmeralda y ese cabello tan fino que se movía armoniosamente con su caminar mientras meneaba su cola.

Había llegado el momento, tenía que aparecerme ante ella. Poco a poco mi cuerpo fue volviendo a la forma material. Sus ojos brillaron al verme sentado en el alfeizar de su ventana, brincó hacia donde me encontraba. Por un instante se me quedo mirando extrañada, pero me tranquilicé cuando chocó su cabeza junto a mi pecho. En respuesta ronroneé.

Pasamos la noche juntos, sentados el techo de su hogar contemplando el firmamento. La duda de su mirada al encontrarse conmigo me fue aclarada tras la Luna irse moviendo tras nuestro, pues me permitió notar el que mi cola se había bifurcado.

Autora: Lucy Krugger Zolev.

Edad: 19.5

8 thoughts on “Bake. Por L.Krugger

  1. Muy Lindo cuento. ¿Pero fue real o Imaginario? me gustaria que fuese realidad. Al leerlo crei, que mi mente se estaba a punto de bifurcase en dos Una en el cielo y la otra en la tierra. Felicidades muy buena historia. me gusto como a pesar de haber sido un sueño lograbas volar por las nubes y campos.

  2. Parece un homenaje a tu blog por lo de Bake Neko, que divertido. De veras que esta lindo. Me dio algo de trabajo darme cuenta que el protagonista era un chico.

Responder a L. Krugger Zolev Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *