Clavicore

Clavicore
Clave sostenida de vida renovada.
Mi vida? Mi vida ya no tiene sentido. He llegado a un punto circundante de no retorno. Mi autodesprecio ha llegado a su límite. Ya no puedo soportarlo, quiero abandonar este camino. Tal vez así todas estas emociones se calmen, quizás solo así el dolor se apague.
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Fue este mi último pensamiento antes de morir. He cometido suicidio. Era solamente un estudiante de bachiller, no tenía más familia que mi descontrolada y poco afectiva tía que era solo 3 años mayor que yo. Mi existencia y futuro al parecer habían sido echados al desagüe desde mi nacimiento.
Mi alma al fin podrá descansar en paz.
Qué vergüenza ? oí decir en ese profundo vacío donde me encontraba ? Un suicidio.
Con cierto arrebato mire hacia los alrededores ¿quién osaba profanar mi descanso acusando a mi decisión de vergonzosa?
No has sabido sacar el máximo partido de tu vida ? la voz se hizo más clara y cercana. Era neutra, no podía identificarla como masculina o femenina ? Alguien debería darte una lección.
¿Quién eres para quejarte de mi vida? ¿Qué sabes tú si valió o no? ? vocifere a la nada. Las palabras me salían, sentía que hablaba pero mi voz no resonaba en mis oídos a pesar de que podía sentir las vibraciones en mi garganta.
Soy quien juzga a las almas que llegan la Vacuo ? decía la voz que aún no mostraba forma alguna ? Soy Neun, Juez del Vacío. Y hoy me encargare darte una oportunidad, te daré una vida que no podrás desechar, un cuerpo que no podrás injuriar, una voz para gritar pero que no controlaras.
Eso es imposible, no puedo rencarnar ? le reproche ? y si lo hiciese seria aún más imposible que no pudiese decidir sobre mi propio cuerpo.
Eso ya lo presenciaremos ? dijo tras soltar una estruendosa carcajada ? veremos de que eres capaz, te hare apreciar tu vida y a amar la de los que te rodean.
Su voz se apartó de mí con estas palabras y tras un brillo descomunal aparecí en un local que daba rasgos de llevar abandonado por mucho tiempo. El suelo estaba repleto de hojas con apuntes que apenas podía comprender, sobre todo porque estaban cubiertas por una gruesa capa de polvo. Para acompañar la decoración, unas telas de araña ornamentaban con gracia el techo y algunas estanterías. La única luz, que era apenas abundante, se colaba por un vitral dañado que coronaba una ventana clausurada.
Increíblemente podía ver a 360° a mí alrededor sin necesidad de moverme. Era como si los objetos emitieran una energía en particular que me hacía identificar que se encontraban allí.
Intente levantarme, pero para mi sorpresa mi cuerpo no me respondió. Lo intente otra vez y no tuve éxito. Mi cuerpo seguía inmóvil. ¿Qué clase de brujería era esta?
¿Sorprendido? ? dijo repentinamente Neun ? Te advertí que no podrías decidir sobre tu cuerpo.
¿Qué me has hecho? ? le grite, pero en lugar de mi voz surgió una melodía extraña, como si alguien golpease con ira el teclado de un piano.
Lo siento no puedo – tocio de modo sínico ? entender tus palabras. Al parecer no sabes hacer que tu sonido llegue a los demás. Hablaremos nuevamente, espero que hayas aprendido a comunicarte para entonces.
No le escuché decir más nada. Por fin me encontraba solo, nuevamente. No sentía siquiera ruido ambiental alguno, ni siquiera aves. La habitación parecía estar hecha para no permitir que los ruidos externos entrasen. Mi cuerpo inmóvil tampoco emitía sonido alguno, ni el palpitar de mi corazón. Sentía como si no tuviese, como si no fuese humano. ¿Pero si estaba vivo, qué era entonces? Me daba miedo averiguarlo.
Decidí permitir que la soledad y el silencio me invadieran. Se me había dado una forma de descansar un poco peculiar, si ya había muerto debía descansar. Intenté cerrar los ojos, pero me sorprendí al notar que no podía parpadear. Por lo que omití conscientemente lo que se encontraba a mí alrededor. Me sumí en pensamientos profundos de mi mente y caí en un profundo sueño.
No sé cuánto tiempo habrá pasado, si solo segundos u horas, si quizás semanas o quién sabe si años, pues mi alrededor se mantenía en un estado inquebrantable? hasta que ella apareció. Estaba asustada, sofocada y estaba al borde del llanto. Tenía un conjunto peculiar que asumí como un uniforme escolar, estaba algo desgastado y con algunos parches, al igual que su mochila y zapatos; pero a pesar de ello estaba impecable. Sentí unos pasos, serían dos personas (o tres), venían a toda prisa y gritando. Aprecié como su respiración se agitaba al ella escuchar los pasos, ellos estaban buscándola. Se apartó a toda velocidad de la puerta y corrió tras mío. Encontró la pequeña puerta que daba hacia mi interior y se escondió dentro. Su respiración se mantenía incontrolada.
Tres chicos portando el mismo uniforme se aparecieron en la habitación, gritaban mucho, y decían cosas ofensivas que me abstendré de mencionar. Al ver que no había respuesta alguna desaparecieron. No sentí más sus presencias en la casa. La chica salió de mi interior y me miró extrañada. Quitó algunos objetos de mi superficie y con un retazo de ropa que estaba colgando de una silla me quito gran parte del polvo. Solo se limitó a sonreír.
Gracias por esconderme ? dijo ella tras hacer una pequeña reverencia.
La chica se retiró, al parecer de camino a la escuela. Pensé que la soledad volvería a mí y al fin podría descansar pero, horas más tarde, la puerta de la habitación se abrió nuevamente. La chica había vuelto. Traía en mano unos papeles en gran cantidad. Con cuidado se sentó delante de mí, abrió mi tapa y reposó suavemente sus dedos sobre el teclado. La sensación de su calor en mi fue maravilloso, hasta que sonó la primera nota. Un sonido desastroso invadió el salón. Ella detenidamente reviso sus papeles, se dirigió a la puerta que daba hacia mi interior y con cuidado empezó a extender algunas de las cuerdas que estaban dentro.
Esos cuidados prosiguieron durante semanas y meses, no solo los cuidados, pues también estuvo tocando algunas melodías simples conmigo.
Había días que viraba un poco más temprano de la escuela, y solo abría la tapa y comenzaba a tocar. Algunos días era muy emotiva, tanto que lloraba, otros tocaba con ira el teclado, tanta que daba miedo, y en algunas ocasiones casi al final de las sesiones tocaba una canción muy alegre y dulce, era triste pero a la vez animada. Ella no solía hablar en lo absoluto, su forma de comunicarse era a través de la música.
Con una compañía así nunca pude notar el paso de los días, los cuales se convirtieron en años. Fue entonces cuando le oí hablar. Habrán pasado casi 7 años desde que todo había comenzado. Esta vez no vino con uniforme ni mochila, era su ropa de casa y estaba llorando. Por primera vez le oí hablar.
No los soporto más, a ellos ni a nadie ? dijo con dolor ? No quiero seguir viviendo más en un mundo donde no puedo ser yo, no tiene sentido que siga aquí ? golpeo la pared ahuecada. Mis recuerdos de la pequeña niña que había aparecido aquí a refugiarse aquella vez se fusionaron con lo que ocurría delante mío. Bulling, infravaloración, estrés, desprecio, ira. Todos estos sentimientos me eran familiares en un sentido muy cercano. ?No tener sentido?? Esa fue la razón por la que yo? No quería que ella pasara por eso también, no lo merecía, tenía toda una vida por delante. No podía dejar que eso quedase así, tenía que comunicarme con ella.
Un sonido seco salió de mi teclado, una tecla más se unió a la anterior, una melodía de dos compases, simple y alegre comenzó a sonar. Lamentablemente no pude prever que esto la aterraría. Corrió contra una pared asustada y sin quererlo, con una cabilla se atravesó el pulmón y murió desangrada delante de mis ojos.
Mi mente se quedó en shock, tanto que no pude ver su cuerpo desaparecer delante de mí. Cuando volví en mí, después retomar conciencia note que había algo junto a mi apoyado en el teclado. Un violín bien decorado y barnizado estaba reposando sobre mí. No había rastros de sangre ni cadáver alguno ¿Qué había ocurrido?
Mi pregunta se respondió al escuchar una melodía muy alegre y dulce, era triste pero a la vez animada emanando de las cuerdas de ese ataviado violín.

6 thoughts on “Clavicore

  1. Diooooooooooooooooooooooos!!!! me super gusto esta historia, de todo lo q he leido es una de las q mas me gusta, el final fue un poco triste la chica no debia morir, pero todo encaja, las descripciones hacen q sean faciles de entender e imaginarse el ambiente, Lucy esta a otro nivel jaja, ademas me hace recordar algunas cosas, jaja casi se me salen las lagrimas ,casi casi tube q aguantar como un macho pecho peludo q soy jajaja

    1. Esta historia la escribi cuando estaba en la terminal de omnibus el dia que me fui de casa Game.
      Muchas historias que escribo nacen de un sentimiento, un sueño o un suceso real.
      Tenia mucha presion arriba ese dia, aunque no soy una persona que se suicide XD

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