Dia 3

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Tercer dia lejos de casa y todavía no extraño la cama ni el refrigerador. Por suerte metida en el bosque tengo señal suficiente como para publicar post en el blog, sino posiblemente me volveria loca.

Mi dia en particular fue así:

Me levante a primera hora de la mañana, desayuné y después de asearme y volverme a poner la misma ropa salí hacia… a que no adivinan! … Hacia el Pueblo! Qué por qué decidí ir al pueblo? Pues porque miren todo lo que he avanzado desde que llegué…. Exacto! Nada!! Por ello decidí preguntar a los lugareños por algunas pistas. Un buen hombre me contó sobre una leyenda que tenían en la zona sobre el Caienloplis. Me dijo que era un cuento que les habían contado los ancianos para mantener a los niños alejados de los bosques de la montaña.

Este trataba de una bestia que moraba en una cueva en la zona oeste de los bosques altos de la montaña. Cuando salía por los alrededores siempre tomaba una forma humana. Solia estar murmurando cosas en un tono muy bajo, pero como si estuviera en una encrucijada. Si te acercabas y le preguntabas que le ocurria, o te mostrabas solicito ante el, te envolvía en una interminable conversacion  donde siquiera te dejaba hablar, y por alguna fuerza extraña no podias escapar a menos que el se callase, lo cual era imposible.

Con solo oir esto mis ojos brillaron. Eso solo significaba una sola cosa: Aventura!

Cogí nuevamente algunas provisiones ligeras para el camino y partí hacia la montaña. Con tal de ir a desenvolver el misterio del Caienloplis debía ir ligera de equipaje, asi que me dejé algunas cosas en mi tienda, tome mi teléfono, unas manzanas y una cantimplora.

Siguiendo la brújula de mi teléfono fui hacia el lado oeste de la montaña, atravesando con algo de dificultad el bosque. No fueron los pocos los rasguños que recibí en mi pantalón por culpa de algunas ramas con espinas y piedras puntiagudas por las que tuve que escarpar. No esperaba encontrarme con carteles que advirtieran del Caienloplis, a pesar de ser algo antiguos y estar desgastados aun podía entenderse su escritura. De seguro me encontraba cerca!

Y no me equivocaba, al poco rato sentí un murmullo incesante. Con sigilo me acerqué hacia donde provenían, quedándome escondida detrás de un tocón de árbol para encontrar lo que parecía ser un chico un poco menor que yo, sentado sobre una piedra. Se encontraba tarareando alguna extraña canción a la par que aguantaba una guitarra dando pequeños toques sobre el cuerpo de esta. Me levante con desgano, me había preocupado por gusto, era solo un muchacho no la criatura que esperaba encontrar.

Decidí acercarme al chico que tarareaba con despreocupación sobre aquella roca musgosa y preguntarle por indicaciones sobre el Caienloplis, mientras encendía mi grabadora en el celular para atrapar cualquier detalle de la conversacion que pudiese ser útil. Nada más que llame su atención recordé lo que me había mencionado el buen hombre del pueblo: “Cuando el Caienloplis salía por los alrededores tomaba forma humana”, y razón no le faltaba pues con solo levantar la mirada y fijar sus dorados ojos en los mios comenzó a hablar sin parar siquiera para respirar. Me había topado con el Caienloplis.

Soy una chica educada, no soy de interrumpir conversaciones, y ese era el mayor problema! No encontraba el momento en el que se detuviese para tomar una bocanada de aire, al parecer lo hacia a la par que hablaba. Y tal y como contaba la leyenda, mi cuerpo no respondia a mis ordenes, estaba atrapada. Comenzó a contar que el era el ser más sabio del lugar, que conocía todos los detalles de los que habían nacido en esas tierras. Me contó historias de los primeros moradores del pueblo, de cuando formaron los gremios de cazadores y leñadores, de los niños que habían caído en su embrujo, del cual era imposible escapar pues siempre tendría la respuesta para todo pues todo lo conocía. En ese entonces se me ocurrio que como yo no pertenecia a ese pueblo nada debería saber de mi. Pero sin que moviese los labios, el respondio. Al parecer podía oir en su cabeza todas las inquietudes y preguntas que estuviesen en la mente de con quien conversaba.

Relató el como había llegado a la ciudad y todo lo que había hecho mientras estuve en ella, sabia incluso mi nombre completo, lo que había comido, lo que llevaba dentro de mis bolsillos y dentro de la cantimplora. Pero sobre todo sabia lo que buscaba. Hasta que de pronto se me ocurrio una maravillosa idea.

          ¿Que cual es el color de tus bragas? – se jactó el – Obviamente es…

De pronto el Caienloplis se quedó callado como por arte de magia.

          Para que lo agregues a tu colección de conocimientos – logre decir – estoy sin bragas desde que salí de casa por irme a las apuradas. No son de ningun color porque no tengo.

Lo que pasó después no me lo imaginé ni de broma, el Caienloplis tenso por completo dejo caer la guitarra y sonrojado cayó de la roca. Les parecerá algo loco, pero lo llevé a mi tienda. O sea, cuando alguien se desmaya delante de uds lo primero que deben hacer es ayudarlo, no importa quien sea. El pobre estuvo durmiendo hasta la noche. Le dí de tomar un poco de sopa que preparé para la cena de modo improvisado y sin problemas la tragó. He llegado a preocuparme porque en casi 9 horas que no ha hablado. Y aun sigue ahí, durmiendo en mi tienda. Pero ahora está el problema… yo tengo que dormir también!

Son las 10 de la noche y mis pestañas se cierran a cada poco. Esto será todo por hoy chicos. Mañana les contaré como sigue esta aventura.

Yuna out!

LOGRO DEL DIA: Vencer al Cainloplis

2 thoughts on “Dia 3

  1. HOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!! sabes a mi tambien me brillaron los ojos cuando lei esto jaja esta muy bien hecho lucy me emocione mientras lo lei y tambien me fue facil imaginar los personajes con las describsiones q dejaste…ademas de lo de las bragas jeje estoy impaciente por leer el siguiente voy pa alli a la velosidad de la luz

    1. Me alegra que te guste, esta en pausa temporalmente, voy a ver si este domingo lo cojo especificamente para trabajar en ello, que con lo de halloween y mi nueva adiccion a jugar Fallout 4 con tal de desestresarme un poco matando necrofagos… bueno.. como que me he dejado el trabajo de escritora de lado XD

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