Dia 5

Me levanté bastante temprano hoy para ponerme en camino hacia Mare. Esta vez, decidí partir a pie como la primera vez. Mare no quedaba tan lejos de Depstown para mi fortuna, y el camino mas rápido entre ellas estaba pavimentado.
Era este un sendero acompañado de una amplia arboleda. Como me encamine antes de la salida del Sol el pueblo de Depstown, que ahora quedaba a mis espaldas, dormía plácidamente. En el cielo aun se podían ver las estrellas brillar, y estas eran mi única compañía o eso pensaba.
Cerca de la mitad del camino entre Depstown alguien comenzó a seguirme, era un pequeño niño de quizás unos 8 años. Me detuve en mi camino y le esperé, cuando llegó solo me miró con unos profundos ojos color azul oscuro. Le pregunté si iba de camino a Mare, no me respondió, solo me tomó con sus dedos de la ropa. Supuse que no quería seguir caminando solo asi que le sujeté de la mano y seguimos hacia adelante.
En varias ocasiones le pregunté cosas simples, para tratar de iniciar conversacion. Pero siempre me respondia mirándome y luego se escondia detrás de mi. Al parecer era algo timido.
Ya había amanecido para cuando llegamos a Mare. Mi estomago hizo un pequeño ruido al sentir el olor de los desayunos recién preparados en la localidad, pero lo curioso fue que otro ligero ruido le acompañó. Rei y mire al pequeño chico mientras le brindaba un poco del pan con queso que tenia guardado en mi equipaje. Este se sonrojó pero sin miedo alguno mordio el pedazo de pan y queso. Al terminarlo me miró nuevamente, sus ojos ya no eran los mismos. Su azul era mas brillante, como el del mismo cielo del amanecer e incluso se podían ver pequeñas nubes transitando en el fondo de su iris. Sus ojos eran una copia del mismo cielo.
Gracias señorita – dijo al fin – nos volveremos a encontrar pronto.
Me asombré de su reaccion, le sonreí y le acaricie el cabello. Ahí nuestros caminos se separaron.
Anduve un tiempo algo perdida por los alrededores preguntando a todo el que encontraba si conocía de alguna persona interesada en misterios y criaturas extrañas. Despues de mucho vagar, me indicó cierta señora el camino hacia una pequeña librería pegada al puerto. Estaba tan bien oculta en un oscuro callejón que no me esperaba encontrarla. Escrito en la puerta se podía leer claramente: El Ultimo Puente. Cuando entré me recibieron con amabilidad en la pequeña recepción dos chicos que al parecer colaboraban con la organización del sitio. Poco después dos jóvenes se me acercaron, uno de más menos mi edad y el otro algo mayor. Este último se peinó con serenidad mientras se introducía.
Soy Anomander, el propietario del Ultimo Puente – dijo – Libro que necesites, libro que encontrarás en tus manos. Este de aquí es mi aprendiz, su nombre es?
– MysteryMan para servirle! – dijo adelantándose a Anomander, como si desease que este no revelase información – Contribuyo con la librería pero – se acerco a mi oído – en secreto escribo artículos sobre extrañas criaturas que he visto rondar por el pueblo, criaturas que otros no pueden ver.
Estos últimos datos me eran muy reveladores, pero hubiera obtenido mas si Anomander no le hubiese codeado con la excusa de que me iba a asustar. Despues de un pequeño tour y la promesa cortés de que volvería pronto, me dedique a buscar un sitio donde dejar mis pertenencias. Por el contrario de los dos pueblos anteriores, Mare no tenía bosques rodeándola. Así que me refugié en mi campamento que levante a las afueras de la ciudad bajo un pequeño árbol.
El comentario de MysteryMan me había dejado extrañada. ¿Y por qué Anomander quería mantenerme al margen de todo? Mis pensamientos vagaban al ritmo del fuego de la pequeña hoguera que había hecho delante de mi tienda.
*********
Un momento debo retirarme hay alguien afuera de mi tienda. Les escribo mañana tengo que ver que sucede.
Yuna out!

3 thoughts on “Dia 5

  1. Soy mysteryman con la cuent de uno de mis moderadores…!Wow! Realmenete me gustó esto…es interesante. Mantenme al tanto de tus aventuras y espero salir un poco más en el futuro, ojalá. Me avisas en Alexandria, ¿vale?

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